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sábado, 9 de agosto de 2014

auto-evaluacióN

En este taller aprendí muchas cosas, como por ejemplo, no repetir la palabra cosa. Este ramo es un autodesafío, me enfrenté a una hoja ordinaria en la que tenía que saber plasmar mis ideas con una estructura. También me presenté frente a una audiencia con diez mil ojos y mentes distintas que estaban dispuestas a escucharme. De mi desempeño en esta asignatura, específicamente de mi última presentación oral, destaco el volumen de mi voz, creo que es suficiente para la última persona en la sala y no es molesto para los de la primera fila. También destaco en mi, mi barrido visual, el tratar de comunicarles a todos lo que quiero decir del tema. Sé que debo mejorar mi desplazamiento al igual que mi conocimiento del tema para evitar muletillas. En general estoy contenta (no satisfecha) con lo logrado este semestre, siento que desde la primera vez hasta la última hubo un cambio en mi, con cada crítica se va creciendo y me alegro mucho no estar estancada e ir progresando. Gracias por todo.
La nota que me pongo es un 6.5.

viernes, 23 de mayo de 2014

"Pájaro soy, pájaro voy"


Desde mi perspectiva, creo ser 18 años de aventuras envasados en 157 centímetros, la menor de dos test de embarazo positivo. Podríamos decir que soy gorda al lado de una anoréxica y a la vez flaca al lado de un sumo. Mi piel cambia a la par con las estaciones del año, soy perla en invierno y tomate en verano. Me tengo plasmada color rojo en mi espalda junto con mi filosofía de vida y los pilares de mi vida. Mis brazos caen de mi cuerpo y como dicen los expertos, tengo manos de pianista. Me cuesta abarcar largas distancias con estas piernas, sin embargo son firmes para no quebrarse. De mi cabeza caen gruesos espirales sin forma definida de color tierra mojada y mueren en el busto.
En cuanto a mi rostro, el diseñador no sabía dibujar óvalos. Como me portaba bien, no tiraron de mis orejas, así que no crecieron demasiado. Mis ojos son como dos almendras pintadas bien oscuras y mis pestañas siempre miran hacia mis cejas oscuras también. Cae recta y termina redonda mi nariz y mientras hablo se ejercitan los rosado, semi-delgados.
No me apuro, soy relajada. Si me cuesta, me esfuerzo el doble. Si te digo que sí, afirmaré hasta el final no importa cómo. Si algo me gusta, mi pasión se desencadena. Tengo un orden tan estratégico que parece desorden. Organizarme es un constante desafío, gracias a eso, ser despistada es otra cualidad. Soy tan insegura que agradezco que el corazón lata para asegurarme que aún vivo.
Tararear o cantar despacio es tan inconsciente como pestañear, nunca me quedo quieta para convencerme que no soy una estatua. Por mis venas corre la danza, es mi herencia más preciada, la música la acompaña en cada fibra de mi ser con sus bajos, melodías y ritmos. Canto siempre como las cigarras, tengo complejo de actriz, amo viajar y conquistar el mundo, pero también me creo oso y suelo invernar en mi cama cada vez que puedo. Me hubiese gustado cantar en los bares a lo Liza Minelli y/o participar en musicales como "Chicago", pero seguiré cantando en la ducha, actuando de profesora gringa frente a mis alumnos en unos años más y danzando hasta que mis cenizas sigan bailando en el gran escenario llamado "ánfora".